
28 de noviembre de 2025
Por: Gonzalo Luis
Filtración en OpenAI: un recordatorio urgente sobre la seguridad de la cadena de suministro.
OpenAI confirmó un incidente de seguridad que expuso información limitada de usuarios de su API, tras un acceso no autorizado a través de su proveedor de analítica, Mixpanel. Aunque el incidente no involucró contraseñas ni claves confidenciales, expone vulnerabilidades críticas que cualquier organización debería revisar con urgencia.
🔗 Fuente original: Wired España
¿Qué ocurrió?
El 8 de noviembre, Mixpanel fue víctima de una campaña de smishing (mensajes de texto con enlaces maliciosos). A raíz de este engaño, un atacante obtuvo acceso a cuentas internas de Mixpanel y logró exportar datos vinculados a ciertos usuarios del API de OpenAI.
OpenAI fue notificada el 25 de noviembre. A partir de entonces, inició un proceso inmediato de revisión, notificación a clientes y fortalecimiento de controles.
Aunque no se comprometieron contraseñas, claves API ni contenido generado por usuarios, sí se filtraron los siguientes datos:
- Nombre de la cuenta API
- Correo electrónico
- Ubicación aproximada
- Sistema operativo y navegador
- URLs de referencia
- Identificadores vinculados a cuentas u organizaciones
Es información que, aunque no sea “sensible” en términos clásicos, puede facilitar ataques dirigidos por ingeniería social o phishing.
¿Por qué esto debe alertar a todas las compañías?
Porque el riesgo no requiere de datos críticos. A partir de un nombre, un email y algunos metadatos técnicos, se pueden construir campañas de phishing altamente personalizadas.
Y más aún:** porque el riesgo se terceriza**. Lo ocurrido no fue una falla directa de OpenAI, sino de un proveedor. El incidente evidencia cómo una cadena de suministro digital débil puede afectar incluso a empresas con estándares de seguridad elevados.
La respuesta de OpenAI
Las medidas tomadas fueron contundentes:
- Eliminación de Mixpanel como proveedor en el entorno de producción
- Investigación interna y revisión de controles
- Notificación directa a los afectados
- Recomendaciones proactivas: autenticación multifactor (MFA) y precaución ante correos sospechosos
¿Qué podemos aprender como lecciones clave para cualquier empresa?
1. La cultura reduce el riesgo humano
El smishing explotó el comportamiento humano. Por eso, concientizar, entrenar y fortalecer hábitos seguros es esencial. La inversión en concientización no solo cumple con estándares regulatorios; también evita que el “factor humano” siga siendo el principal vector de ataque.
2. Los terceros también son superficie de ataque
No importa si el acceso a tus sistemas está blindado: si un proveedor con permisos sufre un incidente, el daño puede alcanzarte.
3. Los datos mínimos también son útiles para un atacante
Direcciones de correo, metadatos técnicos y referencias cruzadas permiten construir ataques más creíbles.
Este incidente demuestra que no hacen falta claves filtradas para que una empresa esté en riesgo. La sofisticación actual de la ingeniería social exige un cambio de enfoque: dejar de pensar que la ciberseguridad es solo cuestión de tecnología y empezar a gestionarla como un activo cultural transversal.
En Safe-U lo decimos siempre: prevenir es más simple, más barato y más efectivo que reparar. ¿Querés evaluar cómo está la seguridad en tu cadena de proveedores o capacitar a tus equipos para detectar engaños sofisticados? Hablemos.




